Miel cruda o comercial: ¿cuál es mejor?

Gracias a sus múltiples propiedades, la miel cruda es uno de los productos más importantes que debe estar presente en la dieta. Los expertos en nutrición recomiendan que las personas ingieran esta sustancia por ser un excelente sustituto de la azúcar refinada y otros endulzantes procesados.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que en el mercado se pueden conseguir dos versiones de este artículo: la pura y la procesada. Si realmente quieres percibir todos los beneficios de esta savia de la natural, sin duda solo deberías confiar en una marca reconocida por los consumidores y aceptada por los especialistas.

Por lo general, la miel cruda se mantiene intacta con el paso del tiempo, mientras que la comercial se reconoce por las siguientes características:

  • En la superficie, se forma un anillo sólido de cera.
  • Se conserva en un estado granulado o cremoso.
  • Genera una espuma en la superficie.
  • Posee aditivos y preservantes, que alteran la composición original.
  • Se separa en capas.

Una variedad de la miel llena de magia

Dependiendo del origen de la sustancia, es posible identificar el tipo de miel que podemos consumir. Uno de los más buscados es la de brezo, que presenta una textura muy espesa y un color marrón algo oscuro con tonos muy rojizos y un sabor algo intenso que sea pasea por lo dulce, amargo y  salado  al mismo tiempo.

Es considerada como un diurético perfecto, incluso, se recomienda para la infección de las vías urinarias y para fortalecer el funcionamiento de los riñones además de ser indicada para tratar enfermedades de la próstata, por lo que es buscado para personas con dicho padecimiento.

Incluso la miel cruda  es buena para la mente por su alto contenido en litio, por lo que ayuda a mejorar cuadros como el trastorno maníaco depresivo, la depresión, el trastorno bipolar, etc.

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